jueves, 8 de octubre de 2020

DEFINICIÓN DE EDUCACIÓN


 

Para empezar con este tema, tomemos esta definición que nos da la autora SILVINA GVIRTZ:

 

"La educación es el conjunto de fenómenos a través de los cuales una determinada sociedad produce y distribuye saberes, de los que se apropian sus miembros, y que permiten la producción y reproducción de esa sociedad"

 En este sentido, la educación consiste en una práctica social de reproducción de los estados culturales conseguidos por una sociedad en un momento determinado y, a la vez, supone un proceso de producción e innovación cultural, tanto desde el plano individual como desde el social. Si educar supone potenciar el desarrollo de los hombres y de la cultura, entonces el proceso educativo debe ser pensado en su doble acepción productiva y reproductiva, aceptando que, en el acto de repro­ducción, se sientan las bases de la transformación y la innovación.(* por ejemplo, cuando una abuela enseña a su nieto a hacer una torta, hay una reproducción de un saber, pero al mismo tiempo la forma en que el nieto aprenda a hacer la torta y lo que vaya incorporando para hacerla, a lo mejor le agrega algún ingrediente o la hace en un microondas en lugar del horno de la abuela, o usa un aparato para batir la crema etc; todo eso será innovación y transformación de ese saber) Esa capacidad de provocar el advenimiento de nuevas realidades debe gobernar la práctica y refle­xión en torno a la educación.

*agregado por el docente



Los saberes que se transmiten de una generación a otra, y también intrageneracionalmente (dentro de una misma generación), no son sólo, ni sobre todo, saberes vinculados con lo que comúnmente se denomina saber erudito (saber científico o técnico). Los saberes a los que aquí nos referimos incluyen, como señalamos antes, formas de comportamiento social, hábitos y valores respecto de lo que está bien y lo que está mal. Educar implica enseñar lite­ratura, arte, física, pero también, enseñar hábitos y conductas sociales (bañarse a diario, lavarse los dientes, llegar puntualmente al trabajo o a una cita, saludar de una manera determinada, dirigirnos de distinto modo según quién sea nuestro interlocutor). Estos saberes, en apariencia tan obvios, que construyen nuestro día a día, no son innatos; se enseñan y se aprenden en la familia, en la escuela, con los amigos.



Vale ahora una aclaración. Si bien la educación es un fenómeno universal e inherente a toda la humanidad, las formas de educar y los saberes que se enseñan varían de una sociedad a otra y de una época histórica a otra. Por ejemplo: para nuestra sociedad actual, el baño diario es un hábito que se justifica por preceptos de higiene, para evitar enfermedades y por razones estéticas. Pero en la Europa del siglo XVI, se suponía que el baño acarreaba enfermedades y, por tanto, no era considerado una conducta recomendable, excepto para determinadas situaciones muy particulares. Entonces, la gente aprendía el hábito de la limpieza en seco, con toallas sin agua. Vemos así que saberes que hoy se nos presentan como evidentes no lo eran en otras épocas.

 


En síntesis, la educación es un fenómeno muy amplio que transmite diferentes saberes y adopta distintos formatos en cada época y en cada sociedad. La educa­ción es una práctica social y es una acción. Es una práctica, porque es algo que las personas efectivamente hacen, no es algo sólo deseado o imaginado. Es una acción que tiene una direccionalidad y un significado histórico. Y es social, en tanto posee ciertas características, entre ellas: es un fenómeno necesario para los seres humanos, pues,  no es posible la vida humana sin educación, ya que sin ella no habría posibilidad de reproducción de saberes de una generación a otra, tendríamos que empezar siempre de cero. 

Además, es un fenómeno universal, pues no existe ninguna sociedad o cultura que no desarrolle prácticas educativas. La educación se encarga de la transmisión de saberes, en el sentido amplio con que hemos usado el término, e implica relaciones de poder. (*en la vida diaria de las instituciones escolares, hablamos de poder, discutimos acerca de cómo debe ser este en la escue­la, consideramos si tiene que ser democrático, es decir, si tiene que estar repar­tido entre todos, o si, por el contrario, debe ejercerlo una minoría de profesores y directivos. Nos preguntamos si los adolescentes tienen derecho a influir en las decisiones disciplinarias de una institución; es decir, si hay que darles poder a los jóvenes, si deben tener representantes y cuántos; y todo ello, porque nos importa el poder. Pero también, porque valoramos unas formas de poder por sobre otras: las democráticas por sobre las autoritarias, las consensuadas por sobre las impuestas. En las instituciones, siempre habrá con­flictos; el problema es reconocerlos, aceptarlos como una parte constitutiva y encontrar las formas legitimadas para resolverlos.)

 La educación también está generalmente pautada o tiene algún grado de institucionalización, lo que supone un cierto número de reglas, normas de acción o modelos de conducta tipificados. La educación es, por último, una prác­tica histórica, en la medida en que las formas que la educación adopta varían a lo largo del tiempo.



Desde esta perspectiva, educación no es sinónimo ni de escolarización ni de escuela. Esta última, tal y como la conocemos hoy en día, es un fenómeno muy reciente. A lo largo de la historia, existieron otras formas de institucionalizar la edu­cación; todavía hoy, siguen existiendo maneras no institucionalizadas de educación. Antiguamente, en algunas sociedades, los niños aprendían todo lo que debían saber, por la imitación y el ejemplo, mientras acompañaban a sus mayores en las tareas de caza o de recolección de frutos. No había maestros, ni edificios especia­les para la educación. Pero hoy, cuando la escuela tiene un lugar destacado dentro del campo educativo, no ocupa ni siquiera el primer lugar entre las agencias edu­cativas. La familia, la televisión, los diarios, los amigos constituyen también agencias educativas importantes.

(extraído de "La educación ayer, hoy y mañana" Silvina Gvirtz, Aique, 2007, Cap 1)


 



ACTIVIDAD 1 
Fecha de entrega: viernes 23 de octubre  al e-mail: daniel.rocchia@bue.edu.ar

Teniendo en cuenta esta definición de educación, considerar estos puntos:
a) ¿Por qué dice que la educación  es una práctica social de reproducción y producción cultural?. Ejemplifique.
b) ¿Qué implica educar en un sentido amplio (no sólo lo que se aprende en la escuela)? 
c) Explique estos términos: "La educación es.."
* práctica social
* universal
* implica relaciones de poder
* pautada (institucionalizada)
* histórica
d) ¿Sólo la Escuela es la encargada de dar educación? SI - NO ¿Por qué? Justifica tu respuesta.

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